Skip to main content

5. Riga, La cucaracha de Europa

Casa de Las Cabezas Negras (Melngalvju Nams), en Riga (Letonia)

Dos noches seguidas durmiendo en hostal dan para mucho,  y más si te toca compartir habitación con otros doce. Entre ellos: un grupo de adolescentes de escasa higiene o un extraño latinoamericano que gusta de levantarse gritando a las cinco de la mañana. La historia de este latino debe de dar para escribir un libro: nos lo encontramos con un ojo morado, casi nunca salía de la habitación y dormía siempre con la ropa del día. Aunque sin duda lo peor del hostal era lo mal que olía el primer día.

Continuar leyendo

4. Melón con jamón

Supermercado Polonia

Todavía no hemos pisado un McDonalds. Lo que para vosotros igual puede parecer una tontería, a nosotros nos hace mucha ilusión. El año pasado, a estas alturas de viaje, ya nos habríamos dejado caer siete u ocho veces por este restaurante. Pero ahora ya no lo necesitamos. Nos ha costado, pero hemos aprendido a comer bueno, típico y barato en cualquier lugar. Una prueba evidente de que hemos madurado como mochileros. La misma madurez de la que echamos mano para salir de Polonia.

Continuar leyendo

2. Como Pedro por su casa

Dos mochilas de viajeros en un autobús de Gdansk (Polonia)

(12-07-13) En el tren que nos llevaba de la estación de Sants al aeropuerto de Barcelona, un grupo de músicos callejeros subió a amenizarnos el trayecto. Terminada la función, llegó el momento propina en el sombrero pero con nuestro bajo presupuesto este tipo de actos debemos evitarlos. Eso sí, no se fueron con las manos vacías,  ya que un apetitoso bocadillo de lomo con pimientos de mi abuela fue para ellos. Un manjar por el que en cualquier bar español te cobrarían 5 o 6 euros. Sin duda, ese fue el mejor momento de un viaje de ida un tanto pesado.

Continuar leyendo

1. Como Pedro por su casa

image

(12-07-13) En el tren que nos llevaba de la estación de Sants al aeropuerto de Barcelona, un grupo de músicos callejeros subió a amenizarnos el trayecto. Terminada la función, llegó el momento propina en el sombrero pero con nuestro bajo presupuesto este tipo de actos debemos evitarlos. Eso sí, no se fueron con las manos vacías,  ya que un apetitoso bocadillo de lomo con pimientos de mi abuela fue para ellos. Un manjar por el que en cualquier bar español te cobrarían 5 o 6 euros. Sin duda, ese fue el mejor momento de un viaje de ida un tanto pesado.

A la llegada a Gdansk, a media noche, nos esperaban Diego y Víctor, quienes habían ido un día antes a modo de avanzadilla. Tiempo más que suficiente para disfrutar de la hospitalidad polaca de Joanna.

image

 Turismo, cervezas, y el clásico error de primero de mochila que es llevarla todo el día encima. Una vez juntos y tras dormir en nuestro hostal polaco favorito, salimos a recorrer Gdansk.

image

(13-07-13) Tal y como la dejamos, así estaba la ciudad un año después de nuestra última visita: con sus casitas de colores, su calle del ámbar, sus numerosos mendigos… Gracias a nuestra experiencia previa no nos resultó nada complicado movernos por la ciudad. En cada momento sabíamos adónde ir, cómo hacerlo, dónde comer, qué ver…

image

 Por la tarde, más de lo mismo pero esta vez en Sopot. Sopot es una ciudad situada a veinte minutos de Gdansk, conocida por su playa, sus lujos, su fiesta y su postureo en general. 

image

Una atractiva combinación de elementos que hace de este sitio un lugar estupendo para pasar el día… o la noche. Pero nosotros nos pasaríamos la noche en Sopot si no en Gdansk, más concretamente en la cama del hostal. Había llegado la hora de reponer las pocas fuerzas que ese día habíamos gastado.

(14-07-13) Hoy hemos amanecido pronto para prepararnos para nuestra siguiente etapa: Olzstyn. Dicen que Olzstyn es la única ciudad del mundo donde son las mujeres las que sacan a bailar al hombre. La verdad es que eso no lo hemos podido comprobar pero que de hospitalidad polaca andan sobrados… os lo aseguramos.

image

Os presentamos a Alicja y a Milosz, esta joven y simpática pareja que nos aloja en su casa y que ahora espera pacientemente mientras escribimos el blog. En la próxima actualización, ya desde Lituania, os hablaremos un poquito más de ellos. Si llegamos, porque lo que viene a partir de ahora se prevé movidito.

1. ¿Quiénes somos ahora y dónde nos creemos que vamos?

Cicloturismo en Budapest (Hungría). Plaza de los héroes.

Poco hemos cambiado desde que hace un año regresáramos de nuestra aventura en la Eurocopa. Alguna cana nueva, algún kilo de más, incluso algún empleo digno. Eso sí, tres de los cuatro integrantes de este nuevo reto todavía no podemos llamar barba a los cuatro pelos mal puestos que nos salen en la cara. Pero si hay algo que este año ha permanecido intacto han sido nuestras ganas de volver a viajar y de hacerlo a nuestra manera.

Continuar leyendo