San Blas – El anciano en llamas
El abuelo ya está listo para ser quemado. Cada 31 de diciembre, los gunas preparan un anciano de muñeco y lo queman en una hoguera en mitad de cada isla. Ésta es su forma de terminar el año, quemando todo lo viejo. Aquí no hay nieve, uvas, polvorones, ni Ramones García. Aquí hay paisajes de ensueño y una forma diferente de entender la vida. Vamos con el archipiélago de San Blas, el rincón más turístico de la comarca Gunayala.

La última vez que hablamos fue sobre isla Tigre, una de las comunidades donde habitan los gunas y que están cerradas a los extranjeros. En este artículo toca hacerlo de San Blas, las islas del archipiélago Gunayala donde se concentra la actividad turística.
Índice de contenidos
El archipiélago de San Blas, el sector turístico de la comarca Gunayala
Y es que pese a que la comarca Gunayala la conforman más de 300 islas, los gunas habitan en unas y explotan turísticamente otras, una manera de tratar de conservar su cultura y sus tradiciones en este mundo globalizado. Y pese a que son dueños de uno de los archipiélagos más atractivos de América, así están consiguiendo controlar el impacto turístico.
No lo llames San Blas, llámalo Gunayala
No quiero comenzar sin aclarar que San Blas, en realidad, no existe, ya que ese era el nombre de la comarca hasta que se aprobó el cambio a Gunayala en 1998 (tierra de los gunas en su lengua). Sin embargo, los turistas y buena parte de la sociedad panameña lo sigue denominando así, algo que no entusiasma a su habitantes. Además, por lo general, cuando se habla de San Blas, en realidad se está hablando de la parte del archipiélago abierta al turismo, un puñado de islas cercanas a la comunidad de Cartí de las más de 300 que realmente flotan en esa zona del Caribe. Como en este post me voy a centrar solo en ese sector, voy a denominarlo San Blas para facilitar su posicionamiento y búsqueda en Internet. Sin embargo, si me haces el favor, a partir de ahora empieza tú también a usar el nombre de Gunayala y ayúdales a extender su mensaje.
Cómo ir a las islas de San Blas
Aunque sigo siendo muy aficionado de tratar de llegar a los sitios por mi cuenta, a San Blas es complicado. A efectos prácticos, entre ciudad de Panamá y la terminal Niga Kantule, donde salen las lanchas hacia el archipiélago Gunayala, hay poco más de 100 kilómetros, pero las carreteras no son las mejores y las opciones de transporte son limitadas.
Autobús público hasta allí no hay y haciendo autostop es casi utópico, porque la mayoría que va al puerto lo hace cobrando. Por tanto, la mejor alternativa para hacerlo a tu aire es en coche de alquiler y, sí o sí, que sea 4×4, ya que los gunas no permiten acceder otro tipo de vehículos por el mal estado de las carreteras. Una vez en la terminal, hay aparcamientos donde puedes dejar el carro mientras estés en las islas. Ten en cuenta que el trayecto te llevará tres o más horas y que cuanto antes llegues, mejor, porque las lanchas salen cuando salen y se llenan rápido.
Ver coches de alquiler en Panamá

Una opción más cómoda es contratar algún transporte privado hasta el puerto o incluso un tour que incluya todo: trayecto en coche, transporte en barco hasta el archipiélago, excursiones internas, almuerzos durante el día y, opcionalmente, hacer noche. Como luego contaré, yo dormí allí en una tienda de campaña y fue inolvidable.
Contrata aquí un tour de día a San Blas

¿Cuánto cuesta ir a San Blas?
Eso sí, independientemente de lo que hagas y cómo lo hagas, ya te adelanto que visitar San Blas NO es barato. Aquí te hago un desglose de precios por si quieres ir echando cuentas:
- Unos 60 dólares por persona el trayecto de ida y vuelta de ciudad de Panamá al puerto de los gunas.
- 20 dólares por cabeza por cruzar la frontera de Gunayala (5 $ si eres panameño).
- 2,5 dólares por persona por el uso de la terminal Niga Kantule.
- Entre 40 y 60 dólares por persona por el viaje desde el puerto a alguna de las islas, dependiendo de lo lejos que estén.
- Si no has contratado excursión cerrada, tendrás que pagar también por los trayectos para visitar otras islas a lo que hay que sumarle los tres dólares que te cobran en algunas solo por entrar.
- Si vas a dormir ahí, entonces añádele lo que te cueste el alojamiento (hay desde unas tiendas de campaña hasta cabinas más confortables) y las comidas.
En definitiva, entre una cosa y otra, visitar San Blas difícilmente te costará menos de 150 dólares la excursión de día ni menos de 200 si haces noche. Un “platal”, desde luego, pero aún así, merece mucho la pena. Y como muestra, mi experiencia por ahí.
¿Te gustaría dormir en San Blas? Contrata aquí un tour de dos días

Los gunas, los propietarios del archipiélago de San Blas
Una de las particularidades de este lugar único es que pertenece a los gunas, una etnia panameña que lo habita desde hace siglos. Actualmente, unas 30000 personas residen en Gunayala.

Como la mayor parte de los indígenas, los gunas han luchado, y siguen haciéndolo, para proteger su cultura y fueron los primeros en conseguir los derechos sobre su territorio. Aunque en parte están sometidos a la legislación panameña, tienen un alto grado de control interno con el Congreso General Guna, su máxima autoridad.
Aunque la globalización y la crisis climática los están amenazado, el esfuerzo por hacer perdurar lo propio convierten a los gunas en un micromundo dentro Panamá. Si te interesa saber más, en este reportaje hablamos largo y tendido sobre ellos.
Qué ver en San Blas, las islas turísticas de los gunas
Como ya te he adelantado, San Blas es el nombre (incorrecto) con el que se designa a la zona de la comarca Gunayala que está abierta al turista, pero esta no es más que una pequeña parte de las más de 300 que conforman el archipiélago.

Aunque en las comunidades donde habitan puedes encontrar casas, alguna escuela, bares… en las islas de San Blas no verás mucho más que alguna tienda con suvenires, un pequeño restaurante donde puedes elegir pollo, pescado, pescado o pollo un baño público, una zona habilitada para hospedar viajeros y una red de voleibol. Eso nunca falta.

Lo que sí que ofrecen todas, sin distinción, es un mar de anuncio, arena blanca y muchas palmeras, tres grandes razones para haberse convertido en todo un objeto de deseo turístico.
Isla Fragata
Aunque visitarás una u otra isla dependiendo del tour que elijas, la mayoría empiezan, terminan o hacen alguna parada en isla Fragata.

Y es que esta diminuta isla se divide en dos cuando sube la marea y da lugar a una estampa de fondo de pantalla de Windows.

Al turista y a las aves les encanta.

La piscina natural del archipiélago de San Blas
Entre tanta isla fotogénica no puede faltar un mar de película. Por esta razón, otra de las escalas habituales en los paseos por Gunayala es la zona conocida como la piscina natural, un pedacito de mar en calma y poco profundo delicioso para la práctica del esnórquel.

No te preocupes si no llevas equipo contigo: los guías te lo prestarán. En esta zona es fácil ver estrellas de mar, pero, por favor, no las toques ni las saques del agua: podrías matarlas.

Isla Perro Grande
Al igual que las demás, Perro Grande cuenta con su playa “cuqui”, un bar restaurante…

…y un arrecife de coral en las inmediaciones. Otro lugar perfecto para jugar a los buzos.
¿Problemas submarinos? 7 % de descuento en los seguros de Chapka

Diablo, otra isla que ver en San Blas
Aunque su nombre parezca indicar lo contrario, isla Diablo (Niadub) es otra de las joyas naturales que alberga el archipiélago Gunayala. Si mis cálculos no fallan, la más grandes de las que visité, una teoría que cobra bastante sentido si tenemos en cuenta que es una de las que más opciones de hospedaje ofrece.
¿Te gustaría dormir en San Blas? Reserva aquí tu alojamiento en isla Diablo

De hecho, fue en Isla Diablo donde vi a más turistas, ya que es la que muchos eligen para hacer noche. Aunque no tengo documentos gráficos, aquí jugué un partido de fútbol en pleno paraíso.

Perro Chico, mi casa en el archipiélago Gunayala
Así como en ninguna de las anteriores pasé demasiado tiempo, en Perro Chico se encontraba mi humilde morada, por lo que allí invertí buena parte de mi estancia en San Blas.

A mi llegada, hacia las 12 del mediodía, me encontré una isla copada de turistas que copaban los cuatro costados en busca del mejor rincón para dorarse al sol.

Pero cuando regresé sobre las 5 de la tarde, todos los viajeros fueron marchando y me dejaron solo con las familias residentes.

Como te anticipaba, Gunayala cuenta con 51 comunidades en las que los locales viven permanentemente, pero las islas de San Blas tienen un uso turístico, aunque algunas familias de gunas residen temporalmente en estas para poder ofrecer servicios a los viajeros. Sin embargo, ningún otro extranjero había decido dormir en Perro Chico aquella noche de diciembre, por lo que me convertí en un espectador de su cotidianeidad.

Te aseguro que ver caer el sol en un lugar así no tiene precio pese que a las nubes no me permitieron disfrutar de la experiencia completa.
Cuando la noche terminó de abrazar la isla, todos los “perrochiquenses” (permíteme que me invente el gentilicio) pusieron dirección a la ducha.

Libres de arena y sal, se recogieron a cenar a sus casas para luego volver a reunirse en el restaurante del pueblo, donde se encuentran dos de las principales fuentes de diversión de Perro Chico: el dominó y la televisión. Como te podrás imaginar, traer tendido eléctrico a un lugar tan remoto es misión casi-imposible, por lo que la televisión y otros pequeños puntos de luz de la isla dependen de un generador. De hecho, por lo que comentaron, la llegada de la “caja-tonta” a Gunayala supuso un descenso importante en la natalidad, pese a que tienen de media 4,4 hijos por familia según el Instituto Nacional de Estadística y Censo de Panamá. Que cada uno saque sus propias conclusiones.

Aunque me habría encantado que ese día no terminara nunca, el trajín de la aventura fue cayendo sobre mí y el cuerpo me pidió dormir. Mi hotel de mil estrellas me estaba esperando. Pese a la falta de lujos, la realidad es que dormí de maravilla, lo que puso el broche a una escapada redonda.
¿Te ha gustado la experiencia? Contrata aquí tu excursión por San Blas

Y ahí terminó mi experiencia al archipiélago de San Blas, el lugar que más me ha marcado de todo lo que hay que ver Panamá. Si tú también vas a tener la oportunidad de ir el país centroamericano, no dejes de acercarte a las islas de los gunas y disfruta, y respeta, este rincón único en el mundo. ¡Vas a alucinar!
Más artículos sobre el país en mi guía de Panamá.
(Post publicado originalmente el 29/01/18 y actualizado el 12/05/24).







Francisco Pinilla
Que curioso, que curioso, que curioso todo lo relacionado con los Guna Yala! Me recordaron a los días que pase infiltrado entre los Hmong! Estoy en mi despacho (aunque sea festivo un abogado de éxito nunca descansa) y me ha dado mucha envidia todo el post! San Blas es alucinante! Y la isla del perro, tan llena de perros…
PD. Ese archipiélago tiene las mismas islas durante los años bisiestos? Je je je
Sergio Otegui Palacios
Hola, Francisco! Son una etnia, y la verdad es que las mujeres vestidas así si que tenían un cierto aire Hmong, buena observación. Lo de la Isla Perro, según me contaron, tiene que ver porque los antiguos vieron algún animal deambulando por la isla y pensaron que era un perro. Pero por lo visto debía ser una foca, o algo así. Ya sabes, historias de pueblo. ¡Un abrazo!
Paco Piniella
Qué gracias Francisco PINILLA y yo Francisco PINIELLA, qué casualidad.
Sergio Otegui Palacios
Jaja, es verdad… no me había dado cuenta 🙂 Pues el otro Francisco en un veterano ^^
Maleta para tres
Hasta este preciso momento este sitio era absolutamente desconocido para nosotros. Te explicas genial, pero las fotos te transportan hasta el sitio. ¡Muy chulo! Saludos 🙂
Sergio Otegui Palacios
Muchas gracias, amigos! La verdad es que yo antes de ir a Panamá no conocía de su existencia… pero ahora mismo es para mí uno de los lugares favoritos del país. Qué maravilla. ¡Un saludo!
Paco Piniella
Yo también estuve en Guna Yala, concretamente en la Isla Aguja, y como tu me pareció estupendo y una experiencia inolvidable. Me alojé en una de las cabañas y de noche se movía con el viento. El viaje lo contraté desde ciudad de Panamá con el transporte y todo incluido.
Saludos viajeros,
LoBo BoBo
Sergio Otegui Palacios
Yo creo que es imposible irse de este lugar sin enamorarse un poquito 🙂 Yo tuve bastante suerte con el tiempo, hubo poco viento. Si no igual se habría llevado mi tienda de campaña… jaja. ¡Mil gracias por tu comentario!
jordi (milviatges)
En mi opinión es uno de los lugares más bellos del Caribe. Al menos, de lo que he visto. Merece mucho la pena, de manera que espero que los panameños no traten de matar a la gallina de los huevos de oro, en un país ya de por si bastante carillo.
Sergio Otegui Palacios
ASí es, Jordi. Ahora mismo está la cosa «tranquila», es muy bonito y no es excesivamente caro. Pero desde luego, el futuro es inquietante, como poco. ¡Un saludo!
Capture the Atlas
No tenía ni idea de este lugar. Madre mía que lugar y que color tiene el agua. Me parece un auténtico paraíso. Lo que me ha parecido carísimo es que te cobren 30$ por acampar ¿Sabes que pasa si quieres llegar por tu cuenta y acampar donde quieras?
Es un muy posible destino para dentro de poquito.
Ascen.
Sergio Otegui Palacios
Hola, Ascen! 🙂 ES una maravilla, si vistas Panamá tienes que ir si o sí. Lo de la acampada son 30 dólares incluyendo las 3 comidas, la tienda y el colchón. Con respecto a la acampada libre, creo que puedes dormir en cualquier isla con tu tienda pero estoy seguro de que algo te cobraran por acampar. Las islas «importantes» ofrecen baño, restaurante y demás, así que casi seguro que te cobran algo. Si haces acampada por tu cuenta, ya nos contarás. ¡Un saludo!
Alba
Madre mía 365 islas!! Estría súper bien recórrelas todas! Con tu post de san Blas apetece dejar todo e irse a bañar a esas aguas tan cristalinas. Enhorabuena por la entrada, me ha encantado
Sergio Otegui Palacios
Muchas gracias, Alba! Para recorrerlas todas solo necesitas una cosa… ¡una barca! 😀 Un saludo
Angela Olea
Hay taaaantos paraísos que nos quedan por conocer… ¡Gran post! Gracias por darnos tanta información sobre el archipiélago de San Blas, sin duda, si algún día decidimos ir, nos será de mucha utilidad 🙂
Sergio Otegui Palacios
¡Gracias por tu mensaje, Ángela! Si vais por Centroamérica, no os quedéis sin visitarlo. ¡Un saludo!
Ana María
Que buena exposición de tan hermoso lugar gracias una vez más Don Sergio
Sergio Otegui Palacios
Gracias a ti por tu continuo apoyo, Ana María. ¡Un saludo!
Laura
Madre mía, vaya pinta tiene este archipiélago. A nosotros no nos atrae mucho Latinoamérica, somos más de África y Asia… Pero leyendo tu post entran ganas de dejarlo todo e ir allí! Por cierto, gracias por describir las fotos, a los viajeros ciegos como yo nos viene de lujo.
Me da un poco de miedo bañarme en playas así… Te contaron cosas de animales marinos? Ja ja
Sergio Otegui Palacios
Hola, Laura! Un gustazo tenerte por aquí. A mí Latinoamérica me tiene ganado, la gente es muy especial. Pero África y Asi no están nada mal ^^. Con respecto a lo animales marinos no me dijeron nada extraño, pero también es cierto que a partir de las 6 de la tarde no dejaban bañarse… ¿por qué será? jaja. ¡Un saludo!
Miriam
Vaya pedazo de fotos!! Si es que me han transportado a esas playas!! Me ha encantado el post y sin duda las islas de San Blas parecen una parada ideal en cualquier viaje por Panamá. Eso sí, ¿cuántas noches pasaste en el archipiélago? Es que me pareció entender que una pero con todas las islas y playas de las que hablan me da que una quizás es quedarse corta ¿no? Un saludo y gracias por el post
Sergio Otegui Palacios
Hola, Miriam! Sí, estuve una noche. En realidad estuve como 24 horas completas en el archipiélago. Una o dos noches está bien, estando más no vas a ver nada diferente, aunque para relajarse es estupendo. ¡Muchas gracias por tu mensaje! 🙂
Judith G. Noé
Solamente con la primera frase, ya engancha! Quería conocer quién era ese anciano en llamas o abuelo listo para ser quemado! Muy chulo el post y muy chulas las fotos. No me extraña que San Blas se haya convertido en uno de tus rincones favoritos del planeta!
Sergio Otegui Palacios
🙂 Desvelo pronto el misterio… la próxima vez me lo guardo hasta el final jaja. ¡Gracias por tu mensaje, Judith!
Juan Vicente Raga Onate
me parece muy interesante todo lo que has explicado, por cierto es rara la sensación de celebrar la nochevieja en mangas no? con toda esta guía ya lo tengo mas que claro si algún año me animo a visitar el archipiélago de San Blas, muy buen trabajo!
Sergio Otegui Palacios
Hola, Juan! No llegué a pasar la Nochevieja en las islas, aunque estuve en Costa Rica que en cuestión de clima es igual jaja. La verdad es que el invierno le da magia a la Navidad, pero pasarla en mangas de camiseta también es muy agradable. Además en diciembre no hace mucho calor en la zona, es un mes perfecto para visitarlo. ¡Un saludo!
Luz
Hola Sergio! llegué por aquí buscando info sobre Panamá y tengo que decirte que me estoy quedando encantada! Ya las imágenes son paradisiacas, pero es que das info muy práctica. Es un sueño que pronto espero cumplir y tu blog me esta siendo de gran ayuda. Un saludo! 😉
Yamila - El mundo a nuestros pies
Estuvimos hace poco menos de un mes en Panamá, pero fue más bien de pasada, con un stopover de un dia a la ida y otro a la vuelta en nuestro viaje a Cuba.. y la verdad es que Panamá nos sorprendió muchísimo!!! es una belleza la ciudad capital y es por eso que volvimos con ganas de hacer un futuro viaje Panamá-Costa Rica. Y en ese viaje nos gustaría conocer el archipielago de San Blás. Esta guía viene perfecta, no sabía bien cómo era esto de pasar la noche allí, ahora lo entiendo mejor. Y dime, con respecto a los mosquitos y otros bichos, cómo es en la isla por la noche? ese es un tema que nos preocupa porque al viajar con una niña, estos detalles pueden hacerte pasar un mal momento con una super picadura! jeje Un gran saludo!
Sergio Otegui Palacios
Hola, Yamila! Gracias por tu mensaje 🙂 Definitivamente una ruta Costa Rica – Panamá es un acierto seguro, si necesitáis información tenéis el blog y mi correo a vuestra disposición 🙂 Con respecto a los mosquitos, imagino que dependerá de la época del año. A mí me suelen picar muchísimo, y en la capital me pegaron fuerte, pero por ejemplo en San Blas no tuve mucho problema. Eso sí, estuve en diciembre, la temporada más «fría» del año (hacía más de 25 grados jaja). ¡Un saludo!
Steve
Hola, Sergio. ¡Qué chevere estas crónicas, te quedó increible!, ese lugar es un paraíso, gracias por compartir la experiencia. Me llamó la atención tus fotos haciendo snorkel, qiuería saber más o menos si uno se sumerge bastante o son profundades cortas?, porque quiero comprar un case acuático justamente para hacer esa actividad. jaja..
Sergio Otegui Palacios
Hola, Steve! En este caso es un snorkel muy sencillo en aguas poco profundas y el material te lo dejan ellos. Aunque estoy seguro de que se podrá practicar buceo en esta zona con mejor equipo. TOdo es preguntar 🙂
Juan
Excelente nota al mismo nivel que San Blas. Ahora te pregunto, dormiste en carpa por tu propia cuenta? O sea, era tu carpa y te instalaste ahí en la playa o hay servicio de camping? En este ultimo caso si fuese así ¿cuanto es el cobro por noche?
Sergio Otegui Palacios
Hola, Juan! Esa información la doy en el mismo artículo, pero te la comparto por aquí:
«Casi todas las islas mínimamente grandes ofrecen la posibilidad de hacer noche ahí, ya sea en tienda de campaña o en una cabina. La primera opción te sale por unos 30 dólares con las tres comidas, mientras que la cabaña supera los 40.»
Es decir, yo no llevé carpa sino que usé la que me ofrecieron en la propia isla. Un saludo!
Sara
Buenas!! Que tal??
me encantaría poder ir este noviembre en las islas. Tengo pensado hacerlo por libre, pero me gustaría saber si es muy complicado el tema alojamiento, no es necesario ni posible reservar la tienda de campaña o cabina o se tiene que reservar por adelantado.. La verdad hay poca información y a ver si con tu experiencia puedes orientarme un poco. Por otra parte, en dado caso que te alquilen la tienda, supongo que es solo tienda, no hay colchón ni nada no? PD: sabes si en noviembre hay mucha lluvia?
Muchas gracias de antemano! Sigue viajando
Sergio Otegui Palacios
Hola, Sara! Yo gestioné el transporte con una agencia y el alojamiento me lo ofrecieron en el bar de la propia isla. Avisa a quienes te lleven que te quieres quedar una noche allí y ellos te ayudaran. Yo dormí en una tienda de campaña con un colchón hinchable. La verdad es que en un sitio así duermes increíbles. Es súper especial. Noviembre están terminando las lluvias en Centroamérica, no creo que tengas problemas. ¡Un abrazo!
Raul Jimenez Sanz
Hola a todos.
He estado en San Blas durante 15 dias y a diferencia de lo que habla Sergio, mi opinion es muy negativa y os explico.
San Blas es muy caro para lo que ofrece, solo el transporte ida y regreso te sale por: $50 Coche ida y vuelta, $20 de impuestos, $40 de lancha, 2 de impuesto de puerto. Total $112 sin alojamiento ni nada. Carísimo.
Las lanchas no tiene seguro, lo único es que llevan chalecos salvavidas en muchos casos muy viejos y hasta dudo que flote. Como te pase algo vete preparando unos cuantos miles de dólares, ya ha habido unos cuantos accidentes.
Lo primero, las comunidades que es donde viven son completamente asquerosas y llenas de basura, mucho peor que los gitanos, estas comunidades están llenas de basura tanto en tierra como las orillas, haciéndolas imposibles de ganarse en ellas.
Las islas son bonitas de lejos, pero una vez que te acercas , también ten esta llenas de basura.
Los indios son sucios, mal educados, groseros y en su mayoría lo ubico que hacen es emborracharse.
Los tours son un verdadero engaño, te llevan parando en varias islas dejando a turistas, varados durante horas en islas llenas de gente donde no hay nada que hacer. Lo mas que conocerás es perro chico, perro grande, banadub y el barco hundido, islas totalmente comerciales donde ademas te intentaran vender productos artesanales que hacen ellos y en realidad son artículos comprados en las tiendas de mayoristas de panama traídos de china. Los única artesanía que hacen ellos son las molas, unos trapos que algunas cosen a mano y cuestan mínimo $20 cada una,
Lo comida es siempre la misma, poca cantidad, con muy mal aspecto y pésima presentación. Vi las cocinas y hubiese preferido no verla, Completamente llenas de porqueria, restosde comida por los suelos y no te imaginas los cacharros de cocina.
Los alojamientos, cabanas de cana con techos de paja, Estos techos están llenos de bichos, puedes encontrar desde cucarachas a ratas.
El suelo de arena con restos de comida de otros clientes y los colchones y sabanas no os lo quiero decir, pero decidí dormir en una hamaca las 14 noches.
Mi opinion en general es que si podia ser un paraiso si lo cuidasen y ellos fueran de otra forma, ya que solo piensan en sacarte el dinero dando lo mínimo de servicio.
Solo vale las imágenes que tomes de lejos de las islas, no merece la pena ir.
Sergio Otegui Palacios
Hola, Raul! Agradezco mucho que te pases por aquí y compartas con nosotros tu experiencia, desde luego muy contraria a la que yo tuve. Hay algo en lo que sí que coincido contigo es que los guna yala tienen algunas carencias, y están explotando las islas al máximo pero no cuidan demasiado ese paraíso. Basura personalmente yo no vi (estuve en las islas, no en las comunidades), pero sí que percibí bastante dejadez en algunas cosas. Al margen de ello, personalmente sí que disfruté muchísimo del lugar, y me parece un imprescindible si visitas Panamá. Caro es, desde luego, pero al final estás pagando por acceder a un lugar único en el mundo. Coincido también contigo en el timo que tienen ahí con los puestos de artesanía y demás, pero es que verdaderamente yo estuve ahí disfrutando del entorno, muy al margen de lo que ellos hicieron. Dicho esto, insisto en que de verdad agradezco que compartas con nosotros tu opinión, y estoy seguro de que no serás el único que haya salido de ahí ciertamente decepcionado. Pero en lo que me a mí respecta, disfruté cada segundo del lugar, aunque soy el primero que creo que las cosas se podrían hacer mejor. ¡Un abrazo!
Cati AA
Perdona, Raúl… difiero totalmente de tu apreciación y lamento que recién hoy entré en esta página y leí tu comentario. Estuve en San Blas hace dos años y me cautivó no sólo sus playas sino que pasé un día con los kunas, fueron muy correctos y me dejaron conocer su forma de vida y su organización como comunidad. Tienen un sentido de solidaridad que ya quisiéramos nosotros, los «civilizados» (que nos parece un robo que nos cobren por unos trapos -según tu definición de los molas- 20 €, pero que no explicas que te refieres a unos bordados típicos y muy laboriosos que llevan muchas horas de dedicación y son verdaderas obras de arte).
Conocerlos significó un cambio en mi modo de ver la vida. Ojalá aprendiéramos de ellos a disfrutar de la vida y de la familia con la sencillez y el amor con que lo hacen ( y resuelven sus problemas – que los tienen- en comunidad )
Todo lo que dice Sergio y sus maravillosas fotos es lo más cercano a lo que disfruté y experimenté yo en ese viaje al Paraíso. Recomiendo vivir esa experiencia . Unica e increíble.
augusta becker
Hola! Solo agradecerte por un blog tan completo, simpático y ordenado. Saludos desde Chile
Sergio Otegui Palacios
Muchísimas gracias, Augusta. Es un placer recibir estas muestras espontáneas de cariño 🙂 ¡Un saludo!
Adrián Soriano
Hola, sergio:
Muchas gracias por compartir tu experiencia. Quería preguntarte si tuviste problema en encontrar transporte para volver desde la isla al puerto, y también si el tour para visitar las otras islas lo contrataste en Perro Chico.
Un saludo y suerte!