La región de Hradec Králové – La belleza de lo inesperado
Hay quienes disfrutan planificando los viajes al máximo, sabiendo qué van a ver en cada momento. Otros, por el contrario, prefieren salir “a ciegas” de casa y dejar que el destino los guíe. Yo, por si aún no lo sabías, soy de los segundos y aunque este modelo tiene sus riesgos, a veces me brinda sorpresas tan grandes como la de mi último viaje a la República Checa. Aquí te cuento qué ver en la región de Hradec Králové.
La última vez que hablamos de Chequia fue sobre la ciudad de Hradec Králové, una localidad interesantísima para incluir en tu próxima ruta por el país. Pero ya que estamos aquí, vamos a aprovechar para darnos también una vuelta por la región homónima porque hay mucho para ver en poco espacio. ¡Toma nota!
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Hradec Králové, una región de patrimonio y naturaleza
Situada en el noreste de la República Checa junto a la frontera con Polonia, la región de Hradec Králové es un territorio de marcados contrastes geográficos. Su paisaje transita desde las llanuras agrícolas bañadas por el río Elba hasta el Parque Nacional Krkonoše, donde se encuentra la montaña más alta del país. Si te gusta el senderismo, el patrimonio y los destinos poco masificados, Hradec Králové es un planazo, confía en mí.
Cómo llegar a la región de Hradec Králové
Si te he convencido y te animas a visitar este pedazo de Chequia, hay muchas opciones diarias para llegar en tren y en autobús desde Praga hasta la ciudad de Hradec Králové, un punto de partida perfecto para recorrerlo, aunque también puedes llegar a Jičín. Si te encaja este modelo, aquí te dejo 10 euros de descuento para reservar tu transporte en la web de Omio. Ahora bien, para hacer una ruta en condiciones, te recomiendo alquilar un coche, ya que algunos de sus “greatest hits” son difícilmente accesibles en transporte público.
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Dónde dormir si vas a visitar este territorio
Antes de decirte dónde, lo primero que te digo es que sí, que yo haría, como mínimo, una noche en la región de Hradec Králové, aunque mejor si puedes dedicarle dos o tres. Y es que, aunque podrías orientarlo como una excursión de día por su cercanía a Praga, lo vas a exprimir más si montas campamento por ahí. Aunque hay varios puntos interesantes para pernoctar, yo elegiría como sede principal la propia ciudad de Hradec Králové, aunque la localidad de Jičín también es un buen asentamiento para hacer noche.
- Si te decantas por Jičín, dos buenos hoteles relación calidad-precio son el hotel U Krále (€€) y el hotel Tammel (€€€).
- Si apuestas por la capital de Hradec Králové, entonces te recomiendo el hotel U České koruny (€€€) o el hotel Grand (€€€), el que nos llevó a nosotros la oficina de turismo.
Breve historia de la zona
Como ya he hablado largo y tendido sobre la historia de Hradec Králové en el post de su capital, solo voy a dar unos apuntes que te permitirán entender mejor donde estamos. El primero es que su posición entre Praga y las tierras de la actual Polonia le ha otorgado un papel estratégico en las rutas comerciales por Europa Central. Y claro, esto atrajo a gente con “dineretes” como Isabel Riquilda de Polonia, reina consorte de Bohemia en dos ocasiones, que tuvo su residencia en la capital; el insultantemente rico Alberto de Wallenstein, que apostó por Jičín; o cualquiera de los otros personajes de alta alcurnia que levantaron castillos y palacios en Hradec Králové.
Pero las pesetas y las fronteras también son motivos de conflicto, así que este territorio también ha sido escenario de batallas sonadas como la Guerra de los Treinta Años o la Batalla de Sadová en 1866, el choque decisivo de la guerra austro-prusiana. Ya en la era contemporánea, los “hradeckralovenses” han guardado las armas y han apostado por la artesanía, mientras van sacando brillo a su patrimonio y a sus senderos para tratar de atraer al turismo.
Qué ver en la región de Hradec Králové
Con estos antecedentes, no te sorprenderá que Hradec Králové tenga un puñado de patrimonio del que disfrutar, pero también es una región donde la naturaleza juega un papel destacado, por lo que un buen itinerario debería combinar un poquito de ambas cosas. Como dato, yo estuve visitando la región junto a otros creadores de contenido invitados por la oficina de turismo de la República Checa, que busca dar visibilidad a otros destinos menos conocidos del país. Y, palabrita, volví supercontento con lo que vi en Hradec.
Hradec Králové, la capital de la región
Y empiezo por lo que más me gustó, la capital que da nombre al territorio. Y es que me parece que esta ciudad tiene una combinación ideal de tamaño, belleza e interés cultural. Además, por la noche está preciosa, por eso te recomiendo buscar hospedaje ahí mismo. Aunque en mi post sobre la ciudad de Hradec Králové hablo con detalle de lo que puedes ver y hacer, te lo resumo diciendo que te recrees en su plaza Grande (Velké náměstí), donde están, entre otras cosas, la catedral del Espíritu Santo, la Torre Blanca (Bílá věž) o las monísimas casas de los Canónigos (Kanovnické domy). Fuera de la plaza, apúntate los jardines de Jirásek con su iglesia ortodoxa de San Nicolás y la central hidroeléctrica de Hučák, o el museo de Bohemia del Este y la Galería de Arte Moderno.
Jičín, la Ciudad de los Cuentos de Hadas
Mucho más pequeña que la anterior, pero igual de imperdible es Jičín, conocida como la ciudad de los cuentos de hadas por su vinculación con el zapatero Rumcajs, un héroe de historias infantiles creado por el escritor Václav Čtvrtek. Pero el verdadero culpable de que Jičín parezca una ciudad de cuento fue Alberto de Wallenstein, que la convirtió en la capital de su Ducado de Friedland y empezó a invertir en ella fuertemente, aunque lo mataron antes de terminar su obra. Sin embargo, solo hay que darse una vuelta por la plaza que lleva su nombre (Valdštejnovo náměstí) o por la logia (Valdštejnská lodžie) para ver la magnitud del proyecto que tenía entre manos.
Las Rocas de Prachov, un trozo de Paraíso Checo en Hradec
Al “laditísimo” de Jičín encontrarás uno de los paisajes estrella de este distrito. Las rocas de Prachov (Prachovské skály) son un enclave que lleva esculpiéndose desde hace unos 100 millones de años hasta lo que es hoy, la joya del Paraíso Checo, el único geoparque de Chequia incluido en la Red Mundial de la Unesco. Prachov ofrece tres rutas senderistas muy agradables y para todos los públicos. La entrada cuesta 200 coronas checas (unos 8 euros) en verano y 150 coronas (unos 6 euros) el resto del año. Más información en mi post sobre las rocas de Prachov.
Otros paisajes que ver en la región de Hradec Králové
Prachovské skály es uno de los parajes más bonitos de Hradec, pero no el único. Si eres muy trotero, te animo a entrar en el Parque Nacional Krkonoše y ascender hasta los 1603 metros de la cima del Sněžka, la montaña más alta de la República Checa, o visitar Adršpašské skály, otra ciudad de roca. Por ello, si vas a la región de Hradec Králové, échate unas buenas botas en la mochila y, como no, un seguro de viajes, que los incidentes ocurren y en la naturaleza, más aún.
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Foto de Pudelek con Licencia Creative Commons 4.0
Palacio de Dětenice
Como te adelantaba en la parte de historia, este territorio ha tenido una importancia estratégica en las rutas comerciales de Europa Central, lo que explica la altísima densidad de palacios renacentistas y castillos barrocos que se pueden encontrar. Y de todos ellos, a nosotros nos llevaron al de Dětenice, un palacio que combina la elegancia que se le presupone a este tipo de espacios con decisiones estéticas, cuanto menos, opinables. Este palacio tiene sus orígenes en una antigua fortaleza gótica del siglo XIII, que, a finales del XVI, fue transformada en una residencia renacentista por la familia Křinecký.
Desde entonces, ha pasado de unas manos a otras, incluidas las del mismísimo Alberto de Wallenstein, aunque su aspecto actual se lo dio el conde Jan Clam-Gallas, quien encargó su reconstrucción integral como un palacio barroco tardío en la segunda mitad del siglo XVIII. En la actualidad, a lo largo de su multitud de habitaciones podrás ver valiosos frescos y muebles, una armería y una inquietante colección de trofeos de caza, entre otras cosas. La visita guiada al palacio cuesta 225 coronas checas (poco más de 9 euros), aunque los horarios varían mucho a lo largo del año, por lo que te recomiendo echar un ojo directamente a su web oficial.
El hotel Medieval de Dětenice
Llegados hasta aquí, te comunico que el propio complejo de Dětenice ofrece distintas opciones de alojamiento, incluido un hotel al estilo medieval en el que nos quedamos nosotros. La gracia de este hospedaje es que es temático y ofrece una experiencia “medieval” de la que no voy a hacer spoilers. Si te interesa mi opinión, a mí no me entusiasmó, ya que, aquí donde me ves, soy de esos que “la tranquilidad es lo que más busca”.
Otros castillos y palacios que ver en la región de Hradec Králové
Metidos en harina real, a nosotros solo nos incluyeron en el itinerario el palacio de Dětenice, pero si te gustan este tipo de edificios con solera, en la zona de Hradec Králové tienes “paburrir”. Si te apetece pasar unos días como a cuerpo de rey, puedes incluir en tu itinerario el castillo de Kost, el de Náchod, el palacio de Ratibořice y los de Hrádek u Nechanic y Opočno, aunque no son los únicos.
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El hospital de Kuks, uno de los complejos más interesantes
Hablando de espacios con solera, el hospital de Kuks es un complejo fundado a finales del siglo XVII por el conde František Antonín Špork, un noble excéntrico y gran mecenas del arte. Tras descubrir manantiales de aguas minerales en su finca, Špork decidió crear un balneario de lujo en el valle del río Elba que dividió en dos: en una orilla construyó el balneario y en la opuesta, fundó un hospital de caridad para veteranos de guerra y ancianos de la zona.
Sin embargo, en 1740, una inundación arrasó el balneario, pero el hospital, situado en una colina más alta, sobrevivió intacto y continuó funcionando hasta su nacionalización tras la Segunda Guerra Mundial. Después de una profunda y premiada restauración, finalizada en 2015, el complejo recuperó buena parte de su valor arquitectónico y artístico. En el interior, uno de los espacios más interesantes es la farmacia barroca, considerada una de las más antiguas de Europa y que conserva muebles, recipientes y otros elementos originales. También se puede visitar la iglesia de la Santísima Trinidad, la cripta y las salas históricas del antiguo hospital.
Mención especial al lapidario, una estancia donde se encuentran 24 estatuas barrocas talladas en piedra de arenisca por el escultor Matyáš Bernard Braun. Este es uno de los escultores más ilustres y valorados de la historia del país checo, autor también de algunas estatuas originales del Puente de Carlos de Praga. ¡Casi nada! Si te apetece visitar el hospital de Kuks, la entrada cuesta 220 coronas checas (9 euros), pero contacta con ellos previamente para ver si pueden ofrecerte la visita en inglés.
Vaya por delante que no pongo esta fábrica a la altura de ninguna de las cosas de las que he hablado hasta ahora, pero era un punto del itinerario del que tenía pocas expectativas y, sin embargo, me sorprendió gratamente. Y es que en la ciudad de Dvůr Králové nad Labem se encuentra Ozdoba, una empresa familiar que lleva fabricando adornos navideños de manera artesanal desde 1930. Y puedo confirmar que es así porque visitamos la fábrica y vimos cómo hacían cada paso desde el soplado del vidrio hasta la pintura y decoración final con las manos. Llámame entusiasta, pero me reconforta ver cómo en este mundo cada vez más frío, global y automatizado se siguen haciendo cosas a la antigua usanza. Si tienes espíritu navideño, puedes aprovechar tu ruta por la región de Hradec Králové para dejarte caer por la tienda y comprarte algunos adornos o, incluso, hacer una visita guiada por la fábrica.
Otros lugares para ver en la región de Hradec Králové
Estos son los sitios más interesantes que visitamos o que hay que visitar en Hradec Králové, pero, por supuesto, hay más. Si tienes tiempo para seguir profundizando, apúntate también la fortaleza de Josefov, el monasterio de Broumov o el museo al aire libre Podorlický skanzen Krňovice, una buena forma de ver cómo era la vida rural checa hasta hace no tanto.
Y aquí doy por terminado este post sobre qué ver en la región de Hradec Králové, remarcando que me llevé una grata sorpresa recorriendo este trocito de Chequia. Si eres de los que disfruta saliéndote de las rutas marcadas, estoy seguro de que Hradec cubrirá tus inquietudes. Si tienes cualquier duda o sugerencia, los comentarios del blog están abiertos.
Más artículos sobre el país en mi guía de República Checa.


















