Qué ver en Hradec Králové – El Salón de la República
En aquellos tiempos en los que los territorios checos llevaban siglos bajo dominio de los Habsburgo, el idioma y la cultura checa fueron perdiendo peso frente al alemán de las élites dominantes. Pero antes de que fuera demasiado tarde, surgió un movimiento que quiso recuperar el valor de lo propio, en el que la ciudad de Hradec Králové y el teatro jugaron un papel destacado. Sobre esto y sobre qué ver en Hradec Králové hablo en este post.
La última vez que hablamos de la República Checa fue sobre las rocas de Prachov, uno de los paisajes más populares del territorio conocido como Paraíso Checo (Český ráj). A poco más de 50 kilómetros de ahí se encuentra Hradec Králové, la capital de la región homónima y la ciudad en la que vamos a profundizar hoy.
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Información general para visitar Hradec Králové
Hradec Králové se ubica en la confluencia de los ríos Elba y Orlice. Un territorio poblado desde hace siglos y que hoy concentra a más de 94 000 habitantes según el censo de 2021. Una localidad agradable, tranquila, verde y muy interesante para entender la arquitectura moderna checa.
Cómo llegar a Hradec Králové
Te muevas en coche de alquiler o en transporte público, llegar a la ciudad de Hradec Králové está “chupao”. Desde la estación principal de Praga salen multitud de trenes cada día que, por menos de 10 euros, te dejarán en tu destino en unos 90 minutos. Si eliges el autobús, más de lo mismo en cuanto a frecuencia y duración del viaje, aunque los billetes son algo más económicos. Si quieres ver horarios y comprar los tickets, aquí te dejo 10 euros de regalo en la web de Omio.
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Dónde dormir en la ciudad de Hradec Králové
Independientemente de que tengas previsto solo visitar la ciudad o planees hacer alguna ruta por la región, te recomiendo que hagas, al menos, una noche en Hradec Králové, ya que es una localidad bonita y con suficiente contenido. Mis recomendaciones:
- Una de las opciones más económicas es el hotel Nové Adalbertinum, interesante y muy bien valorado.
- Por unos 100 euros la habitación doble podrás quedarte en el Mezi Švy, un hotel boutique muy apetecible.
- Uno de los hoteles con más “quilates” es el České koruny, donde la habitación doble puede rondar los 140 euros.
- Nosotros nos alojamos en el hotel Grand, situado en pleno meollo. Buenas instalaciones y uno de los restaurantes en los que mejor comí en este viaje.
Breve historia de Hradec Králové
Pese a que hay yacimientos que confirman que el territorio estuvo habitado desde la prehistoria, la primera mención registrada a Hradec Králové fue en un documento de 1225. A comienzos del siglo XIV, Isabel Riquilda de Polonia, dos veces reina viuda de Bohemia, recibió Hradec Králové entre las ciudades de dote de la Corona y estableció allí su residencia durante varios años. Su figura fue tan importante que el propio nombre de Hradec Králové proviene de esta época y puede traducirse como «El castillo de la reina».
Los años venideros, el asentamiento fue una víctima más de las batallas que asolaron Bohemia como la Guerra de los Treinta Años. Para intentar protegerse, los Habsburgo, que gobernaban el territorio desde el XVI, convirtieron Hradec Králové en una ciudad fortificada dos siglos después. Paradójicamente, esa condición frenó su crecimiento y las murallas acabaron quedando obsoletas, especialmente tras la batalla austro-prusiana de 1866 librada muy cerca de aquí. La victoria prusiana en esta contienda fue clave para el proceso de unificación alemana bajo el liderazgo de Bismarck, así que, esta no te la sabías, parte del mapa político europeo del siglo XX se decidió en las afueras de Hradec Králové.
El siguiente hito destacable fue a principios del siglo XX, cuando Jan Kotěra y Josef Gočár, dos de los arquitectos modernos más importantes de Chequia, pusieron a prueba su talento en Hradec y diseñaron una urbe con edificios modernistas y funcionalistas perfectamente integrados con el casco histórico de origen medieval. Tras su trabajo, Hradec Králové empezó a ser conocida como el Salón de la República. La Segunda Guerra Mundial y las décadas posteriores de régimen socialista alteraron el ritmo de crecimiento de la ciudad, aunque su valioso patrimonio histórico y la calidad de su planificación urbana evitaron las transformaciones más agresivas que sí sufrieron otras ciudades checoslovacas. Tras la caída del comunismo en 1989, Hradec Králové recuperó el impulso de su desarrollo y se fue convirtiendo en lo que es la actualidad.
Qué ver en Hradec Králové
Ahora que tenemos (espero) más claro dónde estamos, es momento de hablar de qué ver en Hradec Králové, una localidad que, hazme caso, merece la pena. Como te comentaba, si te “limitas” a la urbe en sí, en unas horas te va a dar tiempo a ver todo, pero a mí me gustó mucho verla por la noche, así que tampoco salgas corriendo.
Malé náměstí, la plaza Pequeña
Empiezo este itinerario “hradeckralovico” por el lugar en el que comenzó el nuestro, la plaza Pequeña (Malé náměstí). Allí estaba nuestro hotel y allí nos vimos “obligados” a sacar la cámara por primera vez, ya que es un buen aperitivo de lo que vas a ver después.
Velké náměstí, la plaza Grande
Hagas lo que hagas, tarde o temprano pasarás por la plaza Grande (Velké náměstí), el epicentro de la ciudad y donde se concentran varios de sus edificios más emblemáticos. Basta con que te subas al mirador que hay ahí mismo para que confirmes de qué te hablo. Entre otras cosas, sin salir de la plaza vas a poder visitar:
Catedral del Espíritu Santo, la iglesia más importante que ver en Hradec Králové
Pese a que históricamente se ha atribuido la fundación de esta iglesia a la ya presentada reina Isabel Riquilda, estudios recientes ponen en duda esa teoría. En lo que coinciden unos y otros es que este templo lleva ahí desde principios del siglo XIV, primero como iglesia y luego como catedral después de que el papa Alejandro VII creara el obispado de Hradec Králové en 1664. Lo primero que llama la atención es su fachada de ladrillo rojo, algo poco habitual en la arquitectura medieval del interior de Bohemia, donde predominaba la piedra de cantera.
Otra curiosidad de su arquitectura es que fue planeada como basílica, pero como las torres laterales acabaron siendo más altas de lo previsto, la nave central se quedó sin ventanas propias, lo que la convierte en una «pseudobasílica». Durante el siglo XV, Hradec Králové fue uno de los bastiones más destacados del movimiento husita en Bohemia, por lo que no sufrió daños durante las Guerras Husitas, a diferencia de otras iglesias vecinas que salieron muy mal paradas. A finales del siglo XIX el arquitecto František Schmoranz la sometió a una restauración neogoticista, algo frecuente en toda Europa Central en esa época.
La entrada a la catedral del Espíritu Santo (Katedrála Svatého Ducha) es gratuita y dentro se puede ver una pila bautismal de estaño de 1406, una de las más antiguas de Bohemia, pero lo que más me fascinó, sin duda, fue el perro de la sacristana. Y es que, cuando visitamos la catedral, coincidimos con la señora que cuidaba del templo y con este precioso peludo. ¡Qué maravilla de estampa!
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La Torre Blanca (Bílá věž) de Hradec Králové
Junto a las dos torres de la catedral, pero no revueltas, la renacentista Torre Blanca (Bílá věž) se levanta a 72 metros del suelo de Hradec Králové. Su nombre viene del aspecto que le otorga la arenisca con la que fue construida a finales del siglo XVI. Desde entonces ha sido restaurada en numerosas ocasiones, la última entre 2013 y 2015, antes de ayer.
Pero no te limites a verla por fuera; si accedes y subes los más de 220 escalones que te llevan a la cima, tendrás ante ti uno de los mejores miradores de Hradec Králové. Además, durante el ascenso aprenderás algunos datos sobre el edificio y la ciudad y podrás ver la campana Augustín, una de las más grandes de Chequia y más antigua que la propia torre, ya que fue fundida en 1509. La Torre Blanca está abierta desde las 9 hasta las 18 h., aunque el último acceso es una hora antes del cierre; el ticket es de 90 coronas checas (unos 4 euros).
Kanovnické domy – Las casas de los Canónigos que ver en Hradec Králové
Aunque toda la plaza Grande es un desfile de fachadas preciosas, junto a la entrada de la catedral podrás ver uno de los rincones más fotogénicos de la ciudad. Y es que ahí están las llamadas casas de los Canónigos (Kanovnické domy), siete viviendas de origen renacentista que fueron reconstruidas en el siglo XVIII en estilo barroco. Son tan “cuquis” que le dan a uno ganas de quedarse a vivir.
Otros lugares que visitar en la plaza Grande de Hradec Králové
Pero todavía no hemos acabado; no te marches de Velké náměstí sin echarle unas fotos o, al menos, un vistazo, al Antiguo Ayuntamiento, a la casa Špulák (Dům U Špuláků), a la iglesia de la Asunción de la Virgen María (Nanebevzetí Panny Marie) o a la columna de la Peste, aunque, palabrita, no hay fachada “mala” en esta pedazo de plaza en todos los sentidos.
El Bono Publico de la ciudad de Hradec Králové
De todos los caminos que te llevarán o sacarán de la plaza Grande, el más curioso es, sin duda, el Bono Publico, un acceso desde la ciudad al río Orlice que lleva funcionando desde la Edad Media. Sin embargo, el aspecto de escalinata cubierta que tiene hoy se le dio a principios del siglo XIX, cuando se reformó y protegió con el objetivo de conectar la ciudad entonces amurallada con los cuarteles de la zona baja. Aunque el toque de fantasía definitiva vino en la última restauración, entre 2017 y 2019, en la que se le añadió un hilo musical que puede controlarse desde ambos accesos.
Jirásek, el jardín más bonito que ver en Hradec Králové
Muy cerca del Bono Publico, pero a las afueras de la zona histórica, están los jardines de Jirásek (Jiráskovy sady), un parque amplio y con alguna cosita para ver en el punto donde se saludan el río Orlice y el Elba. Si vas por ahí, no te pierdas:
La iglesia ortodoxa de San Nicolás (Kostel svatého Mikuláše)
Si cuando veas la iglesia de San Nicolás piensas que no encaja mucho con otras de la urbe, pues no te falta razón. Y es que este peculiar templo de madera fue construido en un pueblo de Eslovaquia cercano a la frontera con Polonia, entre finales del siglo XVI y principios del XVII, pero allí terminó cayendo en el ostracismo. Por suerte para ella y para nosotros, en 1935, el ayuntamiento de Hradec Králové la compró, desmontó, trasladó y reensambló en su ubicación actual. Si quieres visitarla por dentro, pequeña pero matona, el ticket cuesta 90 coronas checas (unos 4 euros) y tiene unos horarios bastante raros. Cuando estuvimos por ahí, abría de 14 a 18 h., pero por lo que pone en la web, puede variar, así que mejor asegúrate cuando estés en la ciudad de Hradec Králové.
Central hidroeléctrica de Hučák
No es casualidad que en plenos jardines de Jirásek donde, como decía, pasan ambos ríos, esté situada esta central hidroeléctrica que parece de todo menos una central hidroeléctrica. Tiene sentido y es que fue erigida a principios del siglo XX en estilo Art Nouveau según el diseño del arquitecto František Sander. Un siglo después de su inauguración, sigue abasteciendo de electricidad a Hradec, pero ahora también alberga un centro de información y divulgación energética.
Un paseo en barco por el río Elba
Ya que estamos metidos en el agua, aprovecho para contarte que otro plan interesante en Hradec Králové es hacer una ruta en barco por el río Elba. Aunque hasta hace no mucho las embarcaciones eran de vapor, en la actualidad han sido “modernizadas”. Entre la ida y la vuelta no pasarás más de una hora en el agua y podrás ver la ciudad desde otro ángulo. Es una actividad interesante, aunque tampoco me volvió loco, no te voy a engañar, así que lo dejo a tu elección. Si te cuadra, el precio es de 150 coronas checas (unos 6 euros) por adulto y aquí tienes la ubicación del embarcadero.
Museos que ver en Hradec Králové
En nuestro periplo por la urbe checa tuvimos oportunidad de visitar algunos de sus museos más importantes. Si tienes previsto dedicarle, al menos, una noche, te animo a que incluyas alguno en tu itinerario por la ciudad de Hradec Králové.
Museo de Bohemia del Este (Muzeum východních Čech)
Ya te he hablado de la importancia que tuvo Jan Kotěra en la arquitectura de esta localidad; pues bien, el museo de Bohemia del Este es uno de los mejores ejemplos. Este edificio de principios del siglo XX fue diseñado por Kotěra pensando tanto en su monumentalidad como en su función como museo. En su fachada de ladrillo visto, destacan las vidrieras y las dos imponentes estatuas sentadas. El museo conserva más de dos millones de objetos relacionados con la arqueología, la historia y las ciencias naturales, lo que lo convierte en una de las instituciones museísticas más importantes de la región. Su exposición permanente está dedicada a la historia de la urbe “hradeckralovense” y se complementa con exposiciones temporales. Si te ha sonado bien, el museo de Bohemia del Este abre de martes a domingo de 10 a 18 h. y la entrada cuesta 170 coronas checas (unos 7 euros).
El museo PETROF
Por si tú tampoco lo sabías, en esta ciudad nació PETROF, una de las empresas de fabricación de pianos acústicos más importantes de Europa (si no la que más). La compañía fue fundada en 1864 por Antonín Petrof que construyó aquel año su primer piano en Hradec Králové, y cuya familia continúa con su legado cinco generaciones después. Hasta hace nada había un museo en la propia fábrica, pero en noviembre de 2025 fue trasladado al edificio del centro de información turística de la ciudad. La entrada son 130 coronas checas (unos 5 euros) y abre de 8 a 17 h entre semana y de 9 a 16 h. los findes; solo cierra los domingos en temporada baja.
La galería de Arte Moderno que ver en Hradec Králové
Volvemos momentáneamente a la plaza Grande de Hradec Králové para visitar la galería de Arte Moderno (Galerie moderního umění), un edificio de 1912 que, en sí mismo, ya es una preciosidad. Esta institución está especializada en artistas checos de los siglos XX y XXI y reúne una importante colección de obras de arte moderno y contemporáneo del país. En la última planta tiene una terraza con buenas vistas, pero me quedo con lo de dentro. La galería abre de martes a domingo de 10 a 18 h. y la entrada es de 150 coronas checas (unos 6 euros), aunque el acceso es gratuito si vas a la última hora de apertura, lo que hicimos nosotros sin saberlo.
Teatro Klicpera (Klicperovo divadlo)
Ya me sacas el tema de la cultura, aprovecho para comentarte que Hradec Králové es una parte fundamental de la historia dramatúrgica del país. Como ya te he anticipado al inicio, en los siglos XVIII y XIX, los territorios checos llevaban siglos bajo dominio de los Habsburgo y el alemán era la lengua culta, oficial y dominante en las ciudades, mientras el checo había quedado mayormente relegado al ámbito rural y a las clases populares. Pues bien, Hradec Králové se convirtió durante el siglo XIX en uno de los centros de la actividad patriótica y cultural checa del noreste de Bohemia, y el teatro jugó un papel importante en esa «revolución». Allí se asentó además, el dramaturgo Václav Kliment Klicpera, una de las figuras destacadas de este Renacimiento Nacional Checo. Por ello, no es de extrañar que el teatro de la ciudad lleve su nombre y que Hradec Králové sea la sede del Regiony, uno de los grandes festivales de teatro de la República Checa.
Hradec Králové, el punto de partida para una ruta por la región
Antes de despedirme, quiero recordar que Hradec Králové es el nombre de esta ciudad pero también de la región en la que está y tanto una como la otra tienen mucho que ofrecer. Así que si planeas visitar este asentamiento, no desaproveches la oportunidad de hacerte una ruta por sus alrededores, donde encontrarás sitios tan interesantes como las rocas de Prachov, Jičín, el palacio de Dětenice o el hospital de Kuks. Pero tranquilo, que de todo esto te hablaré con detalle en el siguiente artículo.
Llegados a este punto, termino con este post sobre qué ver en Hradec Králové, esperando haberte despertado la curiosidad sobre esta ciudad checa. Hradec Králové tiene patrimonio, tiene historia, tiene arquitectura y tiene cultura, así que no me vas a negar que visitarla puede ser un planazo. Si necesitas más información o quieres decirme cualquier cosa, puedes hacerlo en los comentarios del blog.
Más artículos sobre el país en mi guía de República Checa.



























