Kotor – Musgo en las murallas

En el castillo de San Giovanni, uno de los sitios que ver en Kotor (Montenegro)

En la vida, a veces, los caminos son llanos, rectos y no presentan dificultad. Otras, en cambio, están empinados y embarrados y requieren de bastante energía. Ambos pueden ser perfectamente disfrutables, pero solo en el segundo, cuando llegas al final, valoras el esfuerzo que has realizado. Reflexiones con las que doy comienzo a este artículo sobre qué ver en Kotor.

Qué ver en Kotor - El castillo de San Giovanni y otros lugares (Montenegro)

La última vez que hablamos de Montenegro fue sobre Perast, el que es, para mí, el pueblo más bonito del país. Una maravilla de poco más de 300 habitantes situado a escasos 15 minutos de otra maravilla, si cabe, aún mayor: Kotor.

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Cómo llegar a Kotor

Apuesto a que si está en tus planes visitar Montenegro, lo estará ir a Kotor, la ciudad más conocida del país y su principal foco turístico. Debido a su fama que hay muchas opciones para llegar. El aeropuerto internacional más cercano es el de Dubrovnik, situado a unos 80 kilómetros. Desde ahí puedes contratar algún transporte privado hasta Kotor o coger un autobús desde la estación de buses de Dubrovnik. Si solo quieres pasar el día, hay algunos tours en español con salida y regreso a la ciudad croata por unos 50 euros. Teniendo en cuenta que el billete de bus Dubrovnik – Kotor puede llegar a los 20€ por trayecto, no sale nada mal de precio si no tienes intención de hacer noche.

Ahora bien, Kotor y su bahía es tan bonita que me parece un error dedicarle solo unas horas, así que te aconsejo visitarla con calma. Y ya, si te puedes permitir un coche de alquiler, tienes un planazo entre manos. P.D. El autostop funciona bastante bien en la zona, por si es lo tuyo.

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Cartel de autostop a Kotor (Montenegro)

Dónde dormir en Kotor

Si te animas a plantar campamento en Kotor (no hace falta que me des las gracias), hay unas cuantas opciones de alojamiento. Ten en cuenta que su parte turística es el stari grad (casco antiguo) y, aunque hospedarse ahí es muy goloso, también es algo más caro que a las afueras. No obstante, te doy todo tipo de opciones.

  • La opción más mochilera es el hostal Montenegro, donde pagarás 10€ la noche en una habitación compartida.

Ver hostal Montenegro

  • Una alternativa asequible para parejas es el hotel Old Mariner, donde la habitación doble ronda los 40 euros la noche.

Ver hotel Old Mariner

  • Si viajas sin presiones bancarias, echa un ojo al hotel Cattaro. 160€ te costará el capricho.

Ver hotel Cattaro

Yo he estado en tres ocasiones diferentes en Kotor con grupos diversos y, siempre he hecho noche. La razón: poder subir a lo alto del castillo de San Giovanni al atardecer, para mí, EL PLAN por excelencia.

Breve historia de Kotor

Que Kotor tenga un castillo y una muralla de esa envergadura indica bastante sobre su importancia histórica. Como ya conté en mis artículos sobre Herceg Novi y Perast, la bahía de Kotor siempre ha sido un enclave muy cotizado, por lo que este lugar y sus ciudades han pasado por muchas manos.

Niño jugando con la lluvia junto a la catedral de San Trifón en Kotor (Montenegro)

En el caso de Kotor, sus primeros latidos datan de antes de Cristo, pero empezó a coger fuerza, literalmente, cuando el imperio bizantino la tomó y fortificó a principios de la Edad Media, manteniéndose hasta el siglo XI. De ahí en adelante vino una época de mucho cambio de dueño, pasando de búlgaros a croatas, de croatas a serbios, de serbios a húngaros y, por último, de húngaros a bosnios.

Artistas callejeros en el Stari Grad de Kotor (Montenegro)

Fue en el siglo XV cuando llegó a dominios del imperio veneciano, convirtiéndose, al igual que sus vecinos de Perast, en un bastión de resistencia contra los otomanos. Los italianos gobernaron por allí durante casi 400 años, convirtiendo la población en un importante centro artístico y comercial. En el siglo XIX comenzó otra era de bastante movimiento, pasando por manos de franceses, austrohúngaros y el reino yugoslavo, hasta que Montenegro se independizó en el año 2006.

Bandera de Montenegro en el castillo de San Giovanni, Kotor

Como dato curioso, ese mismo año el país recibió unos 400.000 turistas. En 2019, antes de la pandemia, la cifra de visitantes superaba los 2 millones y medio. Está claro que Montenegro está de moda y, Kotor, es una de sus principales razones.

Turista asiática en las calles de Kotor (Montenegro)

Qué ver en Kotor

Y no es para menos porque Kotor es una preciosidad. Y los montenegrinos lo saben, porque la lucen y presumen de ella como nadie. De hecho, si le tuviera que poner un pero es que en los últimos años ha ido cogiendo la pinta de otras tantas ciudades de Europa (y del mundo) donde el turismo condiciona todo, haciéndole perder una identidad que sus murallas habían conservado durante tantos siglos. Poco ayuda que los cruceros lleguen hasta allí, para mí, la forma de turismo más insostenible que existe. Pero está claro que Kotor es espectacular y merece una y muchas visitas.

Visita guiada en español por Kotor

Stari Grad de Kotor

Como comentaba antes, en el casco antiguo (stari grad) de Kotor encuentra la mayor parte de su patrimonio. Curiosamente, este estuvo cerrado durante diez años para labores de rehabilitación después de que, en 1979, un fortísimo terremoto asolara la costa de Montenegro.

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Kotor tras el terremoto de 1979 - Foto de Boca News

Foto de Boka News – 15 de abril de 1979 en Kotor

No por casualidad, ese mismo año la Unesco la declaró Patrimonio de la Humanidad, un movimiento estratégico que impulsó la excelente labor de rehabilitación que terminó recibiendo. En 2003 hubo un nuevo trabajo de restauración en Kotor que le ha permitido llegar hasta hoy con su cara más bonita.

Plaza de las Armas de Kotor en verano (Montenegro)

La muralla – Un lugar que ver en Kotor

Una cara a cuya conservación han ayudado los cuatro kilómetros y medio de muralla que la rodean. Aunque, como comentaba, la ciudad empezó a ser fortificada en la Edad Media, su aspecto actual tiene mucho más que ver con la obra realizada por los venecianos, aunque con unos cuantos retoques.

Estatua de tiburón a las afueras de Kotor (Montenegro)

Al estar Kotor asentada justo a las faldas del monte Lovcen, la fortificación asciende también sobre esa montaña, lo que le da todavía más mérito a esta obra de ingeniería.

Muralla de Kotor (Montenegro)

Las puertas del casco antiguo

Como es una ciudad plenamente amurallada y rodeada de foso, la entrada solo se puede hacer a través de alguna de sus tres puertas: la oeste (o de mar, la principal), la norte (o de río) y la sur. Las tres, suficientemente bonitas como para verlas y lanzarles alguna foto.

Puerta norte en Kotor, junto al río Scurda (Montenegro)

La plaza de las Armas

Accediendo por la puerta principal de Kotor, lo primero que te topas es con su plaza de las Armas, la más grande, bautizada así porque era donde se fabricaba y almacenaba la munición en tiempos de dominio veneciano. Hoy armas ya no puedes comprar (creo), pero si que puedes disfrutar en ella de su preciosa torre del Reloj, construida a principios del XVII con piedras del propio monte Lovćen, o de otros edificios históricos como el teatro de Napoleón, construido durante el pequeño período de dominación francesa y que fue uno de los primeros teatros en Los Balcanes.

Fachada del palacio de Gubronja en Kotor (Montenegro)

Iglesias que ver en Kotor

Vista la plaza de Armas, seguro que Kotor te embauca rápido con la belleza de todos y cada uno de los edificios que componen ese casco antiguo, palacios incluidos. Pero, pase lo que pase, no te vayas sin visitar al menos dos de las siete iglesias que allí se refugian.

Tour guiado en el casco antiguo (Stari Grada) de Kotor (Montenegro)

La basílica de San Trifón

Por su tamaño e importancia, la basílica de San Trifón es la iglesia más iconónica de la ciudad. No por nada es, también, una de las más antiguas de todos Los Balcanes. Fue construida en 1166 sobre los restos de una iglesia trescientos años más vieja. De origen románico, todavía hoy mantiene mucho de esa etapa, aunque su fachada fue restaurada en estilo barroco tras otro terremoto que la dañó en el siglo XVII.

Fachada de la basílica de San Trifón, una de las iglesias que ver en Kotor (Montenegro)

Si quieres verla por dentro tendrás que pagar dos euros y medio, aunque, sin ánimo de parecer un tacaño, me impresionó más desde la plaza.

Interior de la catedral de San Trifón, uno de los sitios que ver en Kotor (Montenegro)

San Nicolás – Otra iglesia que ver en Kotor

Los ortodoxos también tienen su templo de cabecera en Kotor. Y es que la iglesia de San Nicolás, construida a principios de siglo XX, es el edificio más importante para los devotos de esta religión. Aunque es bastante moderna, fue edificada al estilo bizantino por lo que, vista desde fuera, parece mucho más antigua.

Fachada de la iglesia de San Nicolás, uno de los sitios que ver en Kotor (Montenegro)

Por dentro también es visitable aunque, en este caso, gratis. Será que no les falta la plata, literalmente.

Interior de la iglesia de San Nicolás, Kotor (Montenegro)

Otros lugares para ver en Kotor

Pero por encima de todos los espacios con nombre y apellido de Kotor, su casco antiguo es perfecto para salir un rato de la ruta establecida y buscar la magia en otros puntos.

Calles del casco antiguo (stari grad) de Kotor (Montenegro)

Y, aunque no es demasiado extenso, te aseguro que merece la pena perderse un poco. Cualquier plaza, callejuela o recoveco puede merecer una foto.

Calle hacia la puerta sur del casco antiguo de Kotor (Montenegro)

Kotor y sus gatos

No puedo hablar de la parte antigua sin hacer una mención a los gatos que habitan (y dormitan) en cualquier rincón, ventana o barril de cerveza. Los gatos y Kotor mantienen una preciosa relación consolidada, incluso, con un museo dedicado íntegramente a este animal.

Gatos en un barril en Kotor (Montenegro)

Aunque muchos montenegrinos alegan que están allí porque son animales simbólicos y traen buena suerte, la historia dice que tanto por su actividad marinera como por su ubicación, Kotor ha sido un sitio ideal para ratas, ratones y serpientes, por lo que los gatos han ayudado en esta causa. A su favor diré que, tras tres viajes por ahí, solo he visto un ratoncito.

Gato en el Stari Grad de Kotor (Montenegro)

El castillo de San Giovanni – Lo más bonito que ver en Kotor

Volviendo a lo puramente humano, como comentaba, la mayor parte de atractivos de Kotor se encuentran dentro de sus murallas, pero hay uno que se alza por encima de todos: el castillo de San Giovanni (San Juan en español). Esta fortaleza (hoy en ruinas) se encuentra en el punto más alto de la fortificación, a más de 200 metros de altura con respecto al pueblo

Escaleras al castillo de San Giovanni, Kotor (Montenegro)

Aviso, alcanzarlo cansa, y no poco. Actualmente tienes dos rutas: la oficial y la Nada Incluido. La oficial pasa por pagar una entrada de ocho euros y subir mediante más de 1300 escalones de piedra en bastante buen estado. A mitad de camino podrás (y seguramente necesites) hacer una parada reponedora en la iglesia Nuestra Señora de la Salud (Our Lady of the Health).

Iglesia de Nuestra Señora de la Salud en Kotor (Montenegro)

La ruta Nada Incluido (así la he bautizado yo) es hacer prácticamente lo mismo, pero sin pagar. Para ello tienes que salir por la puerta norte del casco antiguo (la del río) y subir el zigzagueante camino de tierra. Un buen rato después, llegarás a una iglesia abandonada a su suerte y protegida por un ejército de cabras.

Cabras de camino al castillo de San Giovanni (Kotor, Montenegro)

Por allí cerca hay un agujero en la muralla que te permitirá acceder a la escalera premium, donde te juntarás con el resto de turistas. Si te duele el bolsillo, merece la pena el esfuerzo. Si no, vete por la de pago y llegarás (algo) menos sudado a las fotos.

En lo alto del castillo de San Giovanni, uno de los sitios que ver en Kotor (Montenegro)

Cojas el camino que cojas, desde el castillo de San Giovanni vas a disfrutar de una de las vistas más espectaculares de la bahía de Kotor. Y más si subes a última hora del día y ves, desde allí, la puesta de sol.

Vista de la iglesia de Nuestra Señora de la Salud y Kotor desde el castillo de San Giovanni (Montenegro)

Merece tanto la pena que, en mi última vista a Kotor con un grupo de fotógrafos insistí en subir con ellos pese a que llevaba todo el día lloviendo y las perspectivas no eran nada halagüeñas. Tras dar mucho la murga, varios se animaron y, una vez arriba, comprobaron que el pesado de su guía, ósea yo, tenía razón. Y encima, no nos cayó ninguna gota.

Fotógrafos en el castillo de San Giovanni (Montenegro)

La playa de Kotor

Volviendo al suelo ya, para despedirme de Kotor, solo me gustaría animarte a que, si vas en verano, te pases por la playa. Bueno, quien dice playa, dice zona del muelle de piedra habilitada para darse un chapuzón. En realidad, es un plan que te recomiendo en cualquier punto de la bahía de Kotor porque, de verdad, es fascinante bañarse en un sitio así. Además, las fresquitas aguas del Adriático son ideales contra las agujetas propias de quien sube 1300 escalones.

Bañándonos en la playa de Kotor (Montenegro)

Independientemente del cansancio con el que acabes, estoy seguro de que saldrás de allí satisfecho y consciente de que el esfuerzo ha merecido la pena. Porque Kotor es un sitio único en el mundo, uno de esos lugares donde la naturaleza y la arquitectura se fusionan de manera brillante. Y aunque la sobrecarga de turistas podría acabar perjudicando a esta preciosa ciudad, confío en que sus murallas vuelvan a darle el equilibrio que necesita.

Más información de utilidad en mi guía sobre Montenegro

Kotor


Sergio Otegui Palacios

Trabajo en El Fabricante de Nubes, una productora audiovisual en Zaragoza. Recorro el mundo con una mochila a la espalda y una cámara en la mano y os lo cuento en Nada Incluido, mi blog de viajes. Vídeo, fotografía, publicidad, viajes, lo que surja. How can I help you?

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