Consejos de higiene para mochileros

Escrito por Sergio Otegui Palacios el . Posteado en Blog, Consejos de viaje

Cruzando un charco en Río Celeste, en el Parque Nacional del Volcán Tenorio (Costa Rica)

Por la razón que sea, se tiende a asociar la figura del mochilero como la de alguien poco atento a su higiene corporal. Es cierto que muchas veces las condiciones a las que te enfrentas cuando viajas con lo justo son las que son, y no resulta sencillo mantenerse limpio, pero también es cierto que la gran mayoría de los viajeros tienden a cuidar este aspecto. Particularmente en nuestro grupo olemos de maravilla. Os dejo en nuestra guía de viajes algunos consejos de higiene para mochileros:

Un niño juega en el jardín de su casa en Llachón, un pueblo junto al Lago Titicaca (Perú)

1. Controla tus puntos débiles

La primera clave. Cada persona es diferente y cada uno tenemos nuestras virtudes y nuestros defectos. A nivel de higiene pasa lo mismo. Nadie mejor que nosotros conoce nuestros puntos débiles: olor de pies, olor de axilas, sudoración extrema, halitosis, desorden… Si sabes de qué pie cojeas, trata de disimularlo. Si sudas mucho, dúchate más veces y cámbiate de camiseta frecuentemente; si te huelen las axilas, lávatelas con más frecuencia y usa más desodorante. Si te huelen los pies, lávatelos cuando te descalces y usa plantillas para el olor. Si tu handicap es el aliento, cepíllate más veces los dientes y toma chicles. No dejes que tus limitaciones se conviertan en problema para ti… ni para los demás.

Paseando en chancletas por el Aeropuerto de Miami (Estados Unidos)

2. Córtate el pelo, las uñas y afeítate la barba

Otro de los grandes secretos para mantener la higiene del mochilero es pasar por el peluquero antes de salir de viaje. En mi día a día suelo llevar el pelo ligeramente largo pero antes de cada viaje me lo corto bastante. La razones son varias: más frescor, menos superficie ensuciable, más rapidez para ducharse… Al igual que el pelo, también es interesante ir ligero de barba e incluso de pelo corporal en general. No digo que te depiles como un jugador de waterpolo pero descargarte un poco el vello de todo el cuerpo te facilita bastantes las cosas. Lo mismo con las uñas, mantenlas cortas porque en que te crezcan un poco empezarás a recoger toda la suciedad del entorno. Y por muy bien que huelas, unas uñas negras dan muy mala imagen.

Cortándonos el pelo en una peluquería en la calle en la capital de Camboaya, Phnom Phen

3. Lleva siempre contigo un cepillo de dientes… y desodorante

Aunque tengas tu cepillo habitual en el neceser, no está de más que siempre lleves contigo uno portátil. En la vida del viajero es frecuente salir de tu alojamiento por la mañana y no volver hasta última hora del día, por lo que llevar un cepillo contigo te permitirá limpiarte los dientes en un momento dado. Yo particularmente no lo llevo siempre encima, pero hay días que sí y un buen cepillado de dientes a tiempo te quita mucha sensación de suciedad. El desodorante es solo para aquellos casos de olor de axila grave, que los hay. No es lo habitual, pero darte un agua a mitad de día y renovarte el desodorante puede ser un alivio… para los demás 🙂

Cepillos de dientes en Huachipa, uno de los barrios más pobres de Lima (Perú)

4. Chicles para todos

Otra manera de mantener un buen aliento es llevar siempre contigo un paquete de chicles. Ocupa menos que un cepillo de dientes y te saca de un apuro, aunque evidentemente no limpia igual. En nuestro grupo nunca falta la cámara… ni los chicles. Por si los besos.

Una pareja se besa en el Parque de las Murallas de Lima (Perú)

5. Que no te falten los kleenex

Llevar un paquete de pañuelos contigo es fundamental para la higiene de todo viajero. Aparte del uso primario para limpiar la nariz, tan pronto puede servirte de servilleta en la comida, como de toalla tras algún chaparrón o de papel higiénico en el baño. Esta última función también la pueden desempañar las toallitas húmedas para aquellos con el trasero más “delicado”.

6. Controla la ropa

Nosotros viajamos con ropa para 8 días y una vez a la semana hacemos la colada, asegurándonos que siempre tenemos ropa de cambio. No te la juegues hasta la última prenda porque no es nada agradable volver a ponerse un calcetín usado.

Un bandera española entre la colada de una familia de polacos en Gniewino (Polonia), el pueblo que acogió a la selección española durante la Eurocopa 2012

7. No dejes la ropa de cualquier forma

Suena a madre pero… te cuesta el mismo esfuerzo (quizá un poco más) dejar la ropa recogida que tirarla de cualquier forma cuando te la quites. Lo mismo que te cuesta guardarla en la mochila bien doblada que meterla a empujones. Y la diferencia entre un gesto y otro es la de ir todos los días limpio y estirado a ir sucio y arrugado.

Caos en casa de un Couchsurfing

8. Separa los calcetines del resto de ropa sucia

Si algo sufre en una aventura de este tipo son los pies del viajero, y con ellos los calcetines. Si viajamos con calor al final del día es posible que tus calcetines terminen empapados, siendo sin duda la ropa más sucia de tu ropa sucia. Por esta razón yo siempre separo los calcetines en una bolsa aparte dentro de la ropa para lavar.

9. Saca el calzado de la habitación

Este consejo es solo para aquellos que tienen problemas allí abajo. Si tus pies tienden a oler, dúchate al llegar a tu nuevo hogar y saca el calzado a la ventana o fuera de la habitación. Hazlo por tus compañeros de cuarto, ellos no lo harían.

Zapatillas a la entrada del hostal Eight Mentig, en Tanah Rata (Cameron Highlnads, Malasia)

10. No desaproveches una oportunidad para ducharte

Si al igual que nosotros viajas improvisando, es muy probable que más de un día acabes en algún lugar donde no puedes ducharte. Por esta razón no hay que desaprovechar ninguna oportunidad para darte un agua. Si no tienes claro cual será tu siguiente parada, dúchate antes de emprender tu nueva etapa. Nunca se sabe cuándo o dónde será la próxima. Con respecto al mejor momento del día para ducharte, si puedes elegir, hazlo antes de dormir porque así te marchas a la cama libre de sudores y suciedades.

Baño junto a la piscina en las Cabinas Calalú, Puerto Viejo (Costa Rica)

11. Deja secar bien la toalla

Éste es uno de los consejos que más nos cuesta aplicar. A veces, por los ritmos del viajero, tienes que ducharte por la mañana y acto seguido meter la toalla mojada en la mochila. Error, el primer día igual no pasa nada, pero como repitas mucho este acto al final vas a preferir secarte refrotándote por las paredes que usar tu mugriento paño.

Haciendo la colada en casa de Magno (Llachón, Perú), junto al Lago Titicaca

12. Dúchate con chancletas

Para terminar con este tema recomendarte vivamente que siempre que te bañes en hostales o albergues con duchas compartidas lo hagas con chancletas. Por muy limpio que parezca estar, las duchas comunes suelen ser plantaciones de hongos.

Caminando por el río hacia la catarata secreta de Quepos (Costa Rica)

13. Duerme con saco de dormir si la cama no te da confianza

Otro problema habitual en los hostales y albergues es que más de una vez te tumbarás en camas con un aspecto un tanto hostil. El problema principal de esas camas son los chinches, que son unos simpáticos insectos que habitan entre las sábanas y pueden llenarte de picaduras, pudiendo generarte un problema muy grave si eres atópico o tienes una piel muy sensible. En los cinco viajes que he hecho, he tenido dos experiencias directas con chinches y una indirecta (le picaron a un compañero). Desde entonces, cuando duermo en algún hostal que no me da mucha confianza, utilizo el saco de dormir. Nada te garantiza que no te vayan a picar, pero cuantas más dificultades pongas, mejor.

Habitación de un hostal cutre en Siam Reap (Camboya)

14. Higiene básica durante la comida

La comida es uno de los puntos que más problemas puedan causar al viajero, sobre todo en determinados destinos turísticos. Nuestros estómagos “pijos” están acostumbrados a un tipo de dieta determinada y a una manera concreta de cocinar, y no es raro que pueda sentarnos mal cualquier cambio en alguno de estos elementos. Por eso con la comida hay que ser algo meticulosos y mantener algunas precauciones: no bebas agua de grifo en países donde el agua no esté tratada; evita los hielos y otras comidas/bebidas hechas con agua sin hervir; cuida con los puestos de comida callejeros y no comas alimentos sin cocinar o sin desinfectar. Insisto, estas medidas son extremas y tienen sentido en un determinado tipo de países y en un determinado tipo de establecimientos. Nosotros hemos comido de todo y en casi cualquier lugar, y pocos son los días que los hemos pasado en la taza de váter. Es cuestión de dejarse llevar pero sin ignorar el sentido común.

Comida en el restaurante indio Sri Brinchang vegetariano de Tanah Rata (Malasia)

15. Lávate las manos frecuentemente

Consejo de madre. Cuando sales de tu país eres especialmente vulnerable a los bichos del extranjero, y lavarte las manos con frecuencia puede ayudarte a evitar problemas. Y no solo antes de cada comida sino de manera habitual.

Consulta en Huachipa

16. Siempre con preservativo

Consejo de padre. Si eres uno de esos que busca en el extranjero lo que en su país se le resiste (o al menos lo intenta), ve siempre protegido. Hay recuerdos mejores para traerte de tus viajes que un niño o algún catarro entre las piernas.

Baño de chicas en el restaurante Añoranzas

Como veis, mantener la higiene del mochilero es una disciplina que tiene su arte. Pero si te aprendes y aplicas estos consejos te aseguro que vas a disfrutar mucho más de tus aventuras y vas a evitarte más de un problema contigo mismo y con tus compañeros. Es más fácil buscar soluciones al los problemas habituales del viajero si en la habitación en la que estás no huele a pies. Estos son mis trucos, pero dejo los comentarios abiertos por si alguien quiere compartir los suyos o tiene alguna duda en la que cree que podríamos ayudarle.

Más información de utilidad para viajeros en nuestra guía de viajes gratuita

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Sergio Otegui Palacios

Trabajo en El Fabricante de Nubes, una productora audiovisual en Zaragoza. Recorro el mundo con 20 € diarios, una mochila a la espalda y una cámara en la mano y os lo cuento en Nada Incluido, mi blog de viajes. Vídeo, fotografía, publicidad, viajes, lo que surja. How can I help you?

Comentarios (6)

  • Garfiel

    |

    Es curioso yo en mis viajes nunca he usado calcetín. Imagino que habrá personas y habrá personas. Muy buenos consejos.

    Responder

  • personas

    |

    Comparto el punto de la toalla. Incluso me atrevo decir q es conveniente retrasar su primer uso todo lo posible. En la mayoría de hostales si pides toallas con una sonrisa y diciendo por favor te las van a dejar. Aun así por el mundo es bien sabido que hay personas y personas.

    Ánimos!!!

    Responder

    • Sergio Otegui Palacios

      |

      Hola, Álvaro! Te compro la idea, desde luego, cuanto más tarde empieces a usar tu toalla, mejor, que luego no se puede estar en la habitación de lo mal que huele… 🙂

      Responder

  • Lara Ayala Felipe

    |

    Muy buenos consejos Sergio, el del saco y la toalla me los apunto para la próxima!!!

    Responder

    • Sergio Otegui Palacios

      |

      Hola Lara! Ya son unos cuantos viajes a la espalda y uno se va curtiendo en bastantes batallas. Espero que te sea útil! 🙂

      Responder

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Sergio Otegui Palacios

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